jueves, 28 de abril de 2011

la semana eléctrica (dia dos)

El martes (dia dos de la semana eléctrica) fue un día mu laaaargo. El Marazu no daba un duro porque yo llegara a la hora acordada pero me levanté como si pudiera alterar las leyes del destino llegando puntual. Qué iluso! (si ni siquiera Edipo, que era un tío con visión de la jugada, contactos, iniciativa y arrestos suficientes... en fin, que yo no estoy  para sacarme los ojos, y menos en abrilsoleadocasimayo con la que está callendo). Ahí estoy yo a las 8:30 am, con una cara de hinchada de sueño que no puedo con ella, al volante... que Dios nos asista!

Lo dicho, yo iba con tiempo pero salí de Salamanca y pasé por Peñaranda, y en Peñaranda uno sabe cómo empieza pero no como acaba así que la cosa se estiró... ¡que son las 10am! (ya tenía que estar en Ávila). Si el Mal ya está hecho voy a pasarme por la agencia de Lina (ya os la presentó Marazu) y le pago lo que le debemos todavía del día del Gatuperio (ver post más abajo, hotel dulce hotel) y así ya le doy un regalito que fue su cumple y luego lo pierdo o lo rompo o el Marazu se lía un cigarro y me lo abrasa. Aquí teneis a Lina con su regalo para que conste que yo me gasto el dinero en hacer feliz a la gente mamá (desprendido que es uno), lo de las cervezas son daños colaterales que tienen la misma finalidad (la sonrisa es forzada, la cara de sueño no).

En fin, que llego con la hora de retraso tácitamente pactada y me llevo al susodicho a Madrid. Ah, vamos a por la guitarra eléctrica (que todo hay que decirlo, coñe). Me toca esperar, así que me meto en el bar de al lado en el que el camarero ya nos ha dejado de mirar raro porque pagamos los cafeses religiosamente (esta vez, Marazu innova con un batido de chocolate y un pincho de chorizo frito... lo de este tío con la comida no tiene nombre). Cogemos el coche. Sorprendentemente no vamos escuchando música porque vamos rajando sin parar (yo me he dado cuenta que a la altura del Espinar ya voy afónico siempre que este tío va de copiloto)... una vez solventados los temas de la última semana empezamos a hablar de música y nos damos cuenta de que no suena nada, pues play. Llegamos al peaje, polícía, y como siempre Jorge me dice: nos van a parar... y luego nunca nos paran (porque yo compenso la carga de "sospechosos habituales", y dudan). Pues esta vez sí que nos paran, dos para dos, a mi me toca el feo, a Jorge el menos feo, y cuando yo ya lo tengo todo liquidado, me meto en el coche y observo como al Marazu casi le falta cambiarse el facebook con el colega de verde (ver para creer, again).



Llegamos a Madrid, aparcamos siempre cerca de la Gran Vía (coña que tiene uno) y nos vamos a Bosco con la hora justa, cierran en media hora. Venga venga, dame una guitarra que me voy... ay ay ay, me la quitan de las maaaanos, toma esta, toma esta otra, pues que fea, joder pareces una niña de esas que viene a por una guitarra rosa, es que estamos como locas tio, ah. Ya, es ésta. Pues vamos a cerrar. Te la envuelvo para regalo? No, ya me la llevo puesta.




Comemos en Madrid y de vuelta que hay cosas que hacer (15h): pasar las letras y los acordes a Billy, hablar con los técnicos del domingo, empezar a mirar sonidos para la guitarra que llevo colgada, ir a buscar el ampli para el bolo, mandarle a Willy la nota de prensa, y otra serie de cosas que podríamos denominar "varios". Dejo al Marazu en Ávila, yo acabo el día en Salamanca. Llueve, pero a quién le importa? Le presenté a mi madre la guitarra cuando pasé por Peñaranda y exclamó: ¡Qué bonita es hijo! (os juro que es la primera vez que se lo oigo de una rubia, me hizo ilusión).

miércoles, 27 de abril de 2011

No estamos locos, que sabemos lo que queremos. (introducciones eléctricas a falta de diarios)

Yo no veo más que florecillas por todos los sitios donde miro. Tengo la sensación de estar viviendo en aquel San Francisco de los 60, donde todo el mundo utópico abogaba por vivir y dejar vivir a los demás, haciendo de la vida un lugar maravilloso. It's easy if you try, que decía Lennon. No tenemos nada, por eso mola tanto.
Todo va rodando sin prisa, con la calma del relojero que paradójicamente no teme la idea de tomarse todo el tiempo del mundo para afinar su pieza.
Estoy rodeado de gente increíble que pelea conmigo, aconsejándome, escuchándome, advirtiéndome…es un privilegio contar con un equipo humano de esta clase. Hoy me apetecía hablar de ellos ya que el filósofo faltó a su promesa de hacer un diario eléctrico de toda la semana hasta llegar al concierto.
Últimamente no paro maquinar estupideces interesantes con mi compadre David “Pollo”(road manager, backliner, secretaria, astronauta, ministro de asuntos interiores, etc…) del cual sigo diciendo que un “medio” delante del mote le quedaría bastante más rock’n’roll. El tipo es un escalador de la vida, pero de los sanos, de esos que suben los ochomiles a pleno pulmón sin bombonas de oxígeno. Él piensa algo, se hace un croquis en 3 minutos y a la hora es el puto jefe del asunto. Por el momento no le he notado signos de vocación golpista, aunque probablemente algún día será uno de esos tipos que salen en las enciclopedias.
De igual forma tengo la suerte de contar con Basi, que sin ninguna duda es de los tipos más honrados que me he cruzado yo por la vida. A él se le llena la boca cuando habla
de “el jefe” Vega, y a mi se me llena el alma escuchándole hablar a él…no solo cuento
con el respaldo de un músico sublime, o una persona intachable, es esa capacidad de
obviar la misma vida y ser fiel a si mismo con una manera de entenderla que a mi, personalmente, me parece admirable.
El filósofo es un caso aparte…si hago balance de todo el tiempo que llevo metido en esto (que ya son unos cuantos años), me doy cuenta que este ser reservado, daltónico y con triple personalidad ha estado en prácticamente todas mis etapas, desde el principio.
Juan vive un par de nubes más allá de la mía y es de las pocas personas con las que puedo hablar de absolutamente todas las cosas que se me pasen por la cabeza. Es una enciclopedia de la vida y de la música, y no hay conversación en la que no aprenda algo de él. Te dedico esta noche el Impossible Germany, hermano….
Por otro lado están Rubén Black y su www.trapseia.com , que podría ser perfectamente la casita pija de la sierra de “Las rutas migratorias”, o Willy con su “Prisa mata” y sus radios antiguas, o Paul González con su “te tengo que enseñar un tema…”, o “Lina, la chica de la oficina” , o “la chica milka” pasándome discos que nunca escucho, la Silván y su capacidad de dilatar autoestimas, Nuno, Javi y los chicos del Gotelé que me dejan tocar la batera con ellos, o Toni “el hombre más potente de Algeciras” con su “horhe, tu tranquilo tío, que va’a shoná de puta madre”, o el mágico Villegas que me dice “¿el batera va a ser Toni no? Pues entonces va a sonar de la ostia…”. Mis viejos y lo que tienen que aguantar, mi hermana que es la persona con el corazón más grande de la tierra, “la señora Boop” y sus lamidas faciales de buenos días (vamos a pensar con criterio)…

En fin, que nada puede salir mal cuando se le pone tanto amor a algo, que no estamos locos, que sabemos lo que queremos y no vamos a descansar hasta conseguirlo, aunque se nos vaya la vida en ello.

El domingo bolo, el primero con banda de esta nueva etapa y me muero de ganas por estar ahí defendiendo lo nuestro con toda esta familia…prometo un post exponiendo impresiones en primera persona…

Besazos lascivos, paz, amor y si, soy madridista, pero yo creo que lo de Pepe fue roja.

Arsa!

lunes, 25 de abril de 2011

La semana eléctrica (dia uno)

Últimamente no sólo los domingos de resaca son bastante tolerables -incluso disfrutables compartiendo películas, música y lecturas vía twitter-, también los lunes vienen cargados de buenas intenciones y eso ya empieza a ser preocupante. Mujeres al margen Jorge y yo no hacemos otra cosa que hablar de música y es que la cosa no está para menos. Esta semana abrimos “la gira” de la 501 con el primer concierto eléctrico desde Bipolaire (aka d.B.), y no podía ser en otro sitio que en la ciudad amurallada; porque, nadie es profeta en su tierra pero nosotros no tenemos nada que vaticinar, sólo hace falta echar un vistazo a la cuadrilla que traemos y preguntar: tu vas, ¿Que no?
Todo esto empezó mientras conducía de vuelta a casa después del bolo en acústico con Alfa (Le Punk) en el Gatuperio. A Jorge se le ocurren cosas, demasiado a menudo, y empezó a susurrarme a gritos (Jorge susurra a gritos, lo hace, no me preguntes cómo) que si lo veía, que si le apoyaba, que quería montar una banda y volver a “bailar” en el escenario como en los videos que hay distribuidos en youtube (ver para creer). Yo, como siempre, le digo que sí (será la primavera, será el carácter… paso, que me lío). Así que pim-pam-pum-tomalacasitos y al lío: llamadas, que sí, que no, que ahora voy, que qué me pongo, que ahora el que iba ya no va, que estoy desesperao, que estoy enamorao de la vida, que mira que al final Basilio (we love u yeah yeah yeah) dice que igual Billy, que Billy que Tony, que estamos como locas, que hoy es lunes y no tenemos guitarra eléctrica y esto es en eléctrico… que mañana nos vamos a Madrid.

jueves, 14 de abril de 2011

Estados de ánimo vol.I

Estamos como locas. La primavera nos ha metido en la cabeza de unas adolescentes a las que todos los tíos les dicen que sí, y eso mola, y enloquece, pero mola, jo-tia-Vane-que-te-digo-que-mola. Nos hacemos llamadas desconcertantes para cualquier varón heterosexual con barba de dos días, ray-ban wayfarer y testosterona mal administrada, v.gr.:

Recibo un whatsapp de Jorge: ‘Tony es nuestro’.

Inmediantamente busco en mi agenda “Marazu” (o “Marazu black” –que se nos ha blackberryzado- o “Marazu casa” ,el chaval tiene familia) porque llevábamos días detrás de él y al final nos ha dicho que sí, y tod@s tenemos una edad para reconocernos en determinadas situaciones maniacodepresivas relacionadas con mortales en las que tu madre te pregunta ¿qué te pasa? y te dan ganas de hacer como Faemino y Cansado en el sketch de los romanos (mira mamá, que yo te quiero mucho y todo eso pero te vas a ir al verdugo y le dices, de mi parte, … que te corte la cabeza). Pues eso, “er tony”, el último de la lista –last but not least- nos dice que sí. Llamo a Jorge, babeamos, y nos contamos dos veces, el uno al otro, para oír desde fuera lo que pensamos, que tenemos la banda más bonita del mundo. Lo dicho, estamos como locas.

Aquí vendría el melocotonazo de Shakira (loca, loca, loca)-que es un hit- pero para no perder el clima del blog –y evitar que el Marazu me pida explicaciones que no va a querer entender- os dejo con una canción de adolescentes enloquecidas, como nosotras.


 


 Hay pocas cosas más apetecibles que Kirsten Dunst en esta peli, he dicho.

martes, 29 de marzo de 2011

Empiezan a caer canciones...


Cuando uno hace una canción, por lo menos en mi caso, después de escucharla 50 millones de veces (aunque la grabación sea de la manera más lamentable del mundo), necesita la conexión inmediata con alguno de sus oídos externos, esos que hacen una crítica objetiva sobre la escucha sin que les tiemble el pulso lo más mínimo al escupir la impresión y destrozarme la magia del momento.
(Necesito un equipito con el que grabar mierdas urgentemente, porque me jode que se me mueran las canciones con las ganas de vivir que tienen algunas…)

En medio del lío que supone organizar todo lo que rodea al experimento de “Mayo en la 501” (próximamente…), estoy pasando por el momento más productivo de los últimos dos años en cuanto a lo que a canciones se refiere, sacando cosas de provecho casi a diario, con una atmósfera que difiere un poco de lo último que había hecho…
Acabo de estar con la última, que me parece una canción perfecta para empezar a levantar esta historia…

“todos están temblando y no hay viento que les mueva...”

Arsa!
             

miércoles, 23 de marzo de 2011

De cómo fuimos a tocar a en acústico y volvimos eléctricos

Era un hecho. Estábamos rodeados de profesionales del sexo.

El Hotel Galicia se encuentra situado en una de esas calles del centro de Madrid en las que uno parece que liga con una diferencia exponencial respecto a su promedio habitual. Por otro lado, constatamos que llevar colgada una guitarra –lejos de lo que pueda parecer- les corta el rollo. Aunque igual somos nosotros, que también. El caso es que Lina –una suerte de agencia de management- nos localiza siempre un hueco cerca de la Gran Vía, por lo que pueda pasar. De modo que nos plantamos en Madrid más expuestos de lo habitual: ni ampli, ni telecaster, ni tanto dinero en efectivo como para que la chica del peto amarillo nos respetara el tiempo suficiente. Una pena.


Todo iba según lo previsto y como acostumbramos: con algunas horas de retraso. ¿Qué toca ahora? Comer… pues dale. A Jorge sólo se le ocurren dos opciones cuando le pregunto que qué comemos, sistemáticamente: 1) Un kebab; 2) No me acuerdo.  Encima antes hacía apología del kebab, ¡un drama!  En fin, que acabamos en el McDonald’s tan bonito que hace esquina a por algo de comida sana: dos ensaladas por favor (no lo intenten en casa). Nos fuimos con hambre, cara de tontos y con ganas de pedirle un abrazo a una profesional (mira chica, vengo de pedir una ensalada en el Mac… Uy, que tu eres el de la guitarra, quita quita).

Pero ahora empieza lo bueno. Nuestra política de ensayos se podría resumir en seis palabras: a-ver-si-sacamos-un-rato. Hoy nos juramos –en el McDonald’s- que no sería así, y nos fuimos derechitos al hotel, café y tabaco para largo. El objetivo era montar las canciones que venimos tocando con dos guitarras acústicas, currarnos las voces y probar alguna de las nuevas (que ya vienen). Hemos descubierto que con dos guitarras acústicas somos felices, tanto que te dan ganas de agregar en el facebook a Ella Baila Sola, por separado (claro está). Objetivo cumplido: tenemos un repertorio mínimo pero digno, recuperamos alguna canción, empezamos a montar una nueva a dos bandas que promete, y… nos pasamos casi una hora tocando una versión del Santa Lucía. Paula nos llevo la letra impresa al bolo pero no hubo manera, otra vez será.

Respecto al Gatuperio bastantes sorpresas: la primera: Khoury, un crack. Cualquier incauto  que saliera por el centro de Madrid el viernes por la noche tuvo que oír su armónica sonando como un animal rabioso. Antes de eso, el bolo con Alfa (Le Punk) un lujo. Es un verdadero disfrute encontrarse con tipos así… van por derecho, con canciones, actitud y te abrazan para saludarte ¿qué más se puede pedir?

Bueno, lo dejo aquí que se me van los caracteres… la conversación de vuelta el sábado merece un post aparte por las implicaciones que va a traer… próximamente (501)… sonando todo el rato (ida y vuelta) el Heartbreaker de Ryan Adams.

jueves, 17 de marzo de 2011

De qué hablamos cuando hablamos de rock

Hay algunos que siempre vuelven al punto 7 del Tractatus, yo siempre vuelvo a buscar este video en Youtube: Andy Chango (absolutamente disfrutable en Radio 3, por la noche, of course).